En el 2023, lanzamos Voces de la Comunidad con la esperanza de que nos ayudaría, en Public Good News, a escuchar mejor a quienes trabajan para aumentar el acceso a las vacunas en sus comunidades.
A pesar del fin de la emergencia de salud pública por COVID-19 en mayo del 2023, el virus del COVID-19 está aquí para quedarse.
Aunque las estadísticas muestran que las disparidades en la vacunación contra el COVID-19 son peores que nunca, es importante destacar lo que funciona para comprender mejor las complejidades a las que se enfrentan los trabajadores de la salud al intentar lograr la equidad en la vacunación.
En retrospectiva, nos sentimos inspirados por las estrategias creativas y multifacéticas que los trabajadores de la salud comunitaria pusieron en práctica en el 2023.
Aquí resumimos las principales lecciones aprendidas en 2023 para poner en práctica en el 2024.
Fortalecer el vínculo de la comunidad no es solo una táctica; es la respuesta
Tanto si se trataba de trabajar con adultos mayores LGBTQ+ en Michigan, como de asociarse con personas con autismo en Colorado o de asesorar a personas embarazadas en Mississippi sobre sus riesgos, los trabajadores de la salud nos enseñaron la importancia de transmitir un sentimiento de pertenencia en las comunidades a las que sirven.
“Nos dimos cuenta de que, como organización, prosperamos más cuando nuestros mensajes de salud pública se centran en la comunidad, porque eso es lo que la gente anhela”, explicó Kat Hutton, directora de programas de MiGen.
“Muchas personas han tenido un enorme déficit de [comunidad] durante esta pandemia… Y con [eso], me refiero a personas a las que cuidar, personas con las que hablar, personas con las que interactuar. ¿Cómo vamos a resolver la pandemia si ignoramos el hecho de que la comunidad está, en muchos casos, en el primer plano de la mente de las personas, incluso antes que su salud física?”.
Reconocer el miedo de la gente al apreciar su valentía
Los trabajadores de la salud sacan a la luz el impacto continuo del racismo médico en las comunidades históricamente excluidas, incluidas las comunidades negras, indígenas y otras comunidades de color, en su relación con el sistema de salud. Por ejemplo, las comunidades negras y latinas tienen un menor índice de acceso a Paxlovid, un antiviral que ha demostrado reducir la hospitalización y la mortalidad por COVID-19, y puede que duden en registrarse para la donación de órganos.
Las historias y experiencias de estos trabajadores de la salud sirven para recordarnos que muchas personas muestran su valentía y enfrentan sus miedos cuando se vacunan a pesar de su aversión a las agujas, entablan conversaciones sinceras con sus médicos sobre preocupaciones relacionadas con su salud cardíaca o mantienen conversaciones difíciles con personas mayores sobre la importancia de la vacunación.
Invertir en lograr un equipo de trabajo diverso es esencial para relacionarse mejor con las personas más afectadas por la pandemia
Las conversaciones con organizaciones comunitarias como el Mary’s Center de Washington, D.C., el Southeast Arizona Health Education Center de Nogales y Emmanuel Communities de Naples, Florida, destacaron la importancia de invertir en lograr un equipo de trabajo diverso para poder relacionarse mejor con las personas más afectadas por la pandemia.
En repetidas ocasiones oímos hablar de las ventajas de contratar a personas que hablen el mismo idioma, tengan acceso a un programa similar o compartan la misma cultura o situación migratoria que aquellos a los que prestan sus servicios. Tener características en común ayudó en muchos casos a generar confianza con mayor rapidez.
“Nos esforzamos mucho por canalizar la información a las comunidades afroamericanas e hispanas de primera, segunda y tercera generación de los condados Collier y Lee”, declaró Howard Isaacson, director ejecutivo de Emmanuel Communities. “Reconocemos sus necesidades y las influencias de los familiares en las decisiones de los hogares multigeneracionales”.
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