A hand sticks gauze onto a kid's upper arm with a bandage.
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Lo que necesitas saber 

  • Se espera que ambas vacunas, de Moderna y de Pfizer, disminuyan el riesgo de enfermedades graves y de hospitalización entre los niños menores de 5 años.
  • Los efectos secundarios más comunes de estas vacunas fueron dolor en el lugar de la inyección, irritabilidad y somnolencia.
  • La vacunación ayuda a reforzar la respuesta inmunitaria del organismo, incluso en el caso de los niños que ya se han recuperado de una infección por COVID-19.

Los niños menores de 5 años finalmente son elegibles para recibir las vacunas contra el COVID-19. Los ensayos clínicos de las vacunas pediátricas de Pfizer y de Moderna mostraron que son seguras y efectivas, lo que ha llevado a las agencias reguladoras a dar la luz verde a la vacunación para este grupo de edad más pequeño en Estados Unidos.  

Pero solo 1 de cada 5 padres de niños menores de 5 años dijo que vacunaría a su hijo de inmediato, mientras que dos de cada 5 dijeron que esperarían a ver qué pasa. El 38 por ciento restante de padres dijeron que definitivamente no vacunarán a sus niños o que lo harían solo si es requerido. A continuación, abordamos algunas de las grandes preguntas más comunes que los padres pueden tener en torno a las vacunas pediátricas contra el COVID-19.

¿En qué se diferencian las vacunas para niños de Pfizer y de Moderna?

La serie de vacunas de Pfizer es para niños menores de 5 años consiste en tres dosis de 3 microgramos. Las primeras dos dosis deben ser administradas con un espacio de tres semanas, seguidas de una tercera dosis por lo menos dos meses después. La vacuna es más efectiva siete días después de completar la serie, lo que significa que tomará a los niños por lo menos tres meses para obtener protección máxima contra el virus. 

La serie de vacunas de Moderna es para niños menores de 6 años y consiste en dos dosis de 25 microgramos administradas con un espacio de cuatro semanas. La vacuna es más efectiva dos semanas después de completar la serie, lo que significa que el proceso completo demora por lo menos un mes y medio. Moderna está probando actualmente una vacuna de refuerzo específica contra la variante ómicron para este grupo de edad.

También hay diferencias de eficacia basadas en los datos de los ensayos clínicos: la vacuna de Pfizer tuvo una eficacia del 75 al 82 por ciento contra la infección, mientras que la de Moderna tuvo una eficacia del 37 al 51 por ciento. Pero los datos de los ensayos no son directamente comparables, ya que los participantes fueron expuestos a diferentes variantes y se les administró un número diferente de dosis. Lo que es más importante es que se espera que ambas vacunas disminuyan el riesgo de enfermedades graves y de hospitalización entre los niños pequeños.

¿Cuál es el riesgo de sufrir efectos secundarios, incluida la miocarditis?

Los efectos secundarios más comunes en este grupo de edad fueron dolor en el lugar de la inyección, irritabilidad y somnolencia. Los efectos adversos graves fueron escasos: hubo un niño en cada ensayo con fiebre alta que derivó convulsiones u hospitalización. No hubo ninguna muerte. 

La miocarditis, un tipo de inflamación del corazón que se ha relacionado con las vacunas de ARNm en adolescentes, no apareció en los ensayos clínicos de estos niños más pequeños. Sin embargo, los ensayos no fueron lo suficientemente grandes como para capturar esos acontecimientos raros (el ensayo de Pfizer incluyó a 1,400 niños, mientras que el de Moderna incluyó a 6,300).

¿Y qué pasa con los efectos secundarios a largo plazo como la infertilidad? 

Nunca podemos estar completamente seguros de que no surgirán efectos secundarios en el futuro. Sin embargo, basándonos en la evidencia existente y en lo que sabemos sobre cómo funcionan las vacunas, es muy poco probable que surjan efectos secundarios a largo plazo como la infertilidad. También es importante mencionar que las vacunas pediátricas son solo dosis más pequeñas de las vacunas para niños mayores y adultos, que ya han sido administradas por un año y medio sin ningún reporte de efectos secundarios a largo plazo.

¿Deben vacunarse los niños si se han infectado previamente con el COVID-19? 

Sí. A medida que el virus siga mutando, los casos de reinfección podrían ser más comunes, un fenómeno que ya estamos viendo con la variante ómicron. La vacunación ayuda a reforzar la respuesta inmunitaria del organismo, incluso en el caso de los niños que ya se han recuperado de una infección por COVID-19.

¿Hay más beneficios que riesgos de vacunar a los niños menores de 5 años?

Los científicos independientes y las agencias reguladoras coinciden en que los beneficios actualmente son mayores que los riesgos en cuanto a la vacunación de niños menores de 5 años contra el COVID-19. Es raro que los niños se enfermen gravemente a causa del COVID-19, pero más de 30,000 niños menores de 5 años han sido hospitalizados con COVID-19, y casi 500 han muerto.

Además de proteger a los niños de síntomas potencialmente graves, la vacunación permite que los niños asistan a las guarderías, a los campamentos de verano y a las escuelas preescolares de forma segura. Los niños vacunados tienen menos probabilidades de contagiar a los miembros de la comunidad que pueden ser más vulnerables a una enfermedad grave, como los abuelos y las personas inmunodeprimidas. Vacunar a los niños es un paso crucial para acabar con la pandemia.