Lo que necesitas saber
- La miocarditis, o inflamación del músculo del corazón, suele ser producto de una infección viral como el COVID-19, no de la vacunación.
- En conformidad con investigaciones anteriores, un estudio reciente de los CDC encontró que no hay asociación entre la vacunación contra el COVID-19 y la muerte súbita cardíaca en jóvenes previamente sanos.
- Una infección por COVID-19 tiene mayor probabilidad de causar inflamación del músculo del corazón que una vacuna contra el COVID-19, y esos casos suelen ser más graves.
Desde la aprobación de las primeras vacunas contra el COVID-19, los activistas antivacunas han manifestado su preocupación sobre la inflamación del músculo del corazón, también llamada miocarditis, tras la vacunación para sugerir que las vacunas no son seguras. También han utilizado las inquietudes sobre la miocarditis para difundir alegatos falsos de que las vacunas causan muertes súbitas, lo cual no es cierto.
Las investigaciones han demostrado sistemáticamente que los casos de miocarditis tras recibir la vacuna son extremadamente raros y generalmente leves, y un nuevo estudio de los CDC encontró que no hay asociación entre la muerte súbita cardíaca y la vacunación contra el COVID-19 en adultos jóvenes.
Aquí te contamos más sobre la miocarditis y lo que dicen las últimas investigaciones sobre la seguridad de las vacunas contra el COVID-19.
¿Qué es la miocarditis?
La miocarditis es la inflamación del miocardio, o capa muscular de la pared del corazón. Esta inflamación debilita la capacidad del corazón para bombear sangre. Los síntomas pueden incluir fatiga, dificultad para respirar, dolor en el pecho, latidos cardíacos rápidos o irregulares y síntomas parecidos a los de la gripe.
La miocarditis puede resolverse por sí sola. En raras ocasiones puede provocar derrame cerebral, insuficiencia cardíaca, ataque al corazón o muerte.
¿Cuáles son las causas de la miocarditis?
La miocarditis suele ser producto de una infección viral como el COVID-19. Las bacterias, los parásitos, los hongos, las sustancias químicas y determinados medicamentos también pueden causar miocarditis.
En casos muy raros, algunas personas desarrollan miocarditis después de recibir la vacuna contra el COVID-19, pero estos casos suelen ser leves y se resuelven por sí solos. En cambio, es mucho más probable que una infección por COVID-19 cause miocarditis, y esos casos suelen ser más graves.
Mantenerse al día con las vacunas reduce el riesgo de desarrollar miocarditis por una infección de COVID-19.
¿Las vacunas contra el COVID-19 son seguras para los jóvenes?
Sí. Las vacunas contra el COVID-19 han sido sometidas a pruebas y controles rigurosos durante los últimos tres años y se ha determinado que son seguras para todas las personas a partir de los 6 meses de edad. Un estudio reciente de los CDC encontró que no hay asociación entre la vacuna contra el COVID-19 y la muerte cardíaca súbita en adultos jóvenes previamente sanos.
Los beneficios de la vacunación superan cualquier riesgo potencial. Mantenerte al día con las vacunas contra el COVID-19 reduce tu riesgo de enfermarte de gravedad, ser hospitalizado, morir, desarrollar COVID prolongado y desarrollar complicaciones relacionadas con el COVID-19, como la miocarditis.
Los CDC recomiendan que las personas de 65 años o mayores y las personas inmunodeprimidas reciban una dosis adicional de la vacuna actualizada contra el COVID-19 esta primavera si han transcurrido al menos cuatro meses desde que recibieron su última vacuna contra el COVID-19.
Para obtener más información, habla con tu proveedor de atención médica.
Este artículo es respaldado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como parte de una concesión de asistencia financiera a la Fundación de los CDC por un total de 69,392,486 dólares con el 100 por ciento financiado por los CDC/HHS. Los contenidos pertenecen al autor(es) y no representan necesariamente los puntos de vista oficiales ni el respaldo de los CDC/HHS o del gobierno de los EE.UU. Además, la Fundación de los CDC no garantiza ni es responsable de la exactitud o confiabilidad de la información o el contenido de este artículo. Adicionalmente, la Fundación de los CDC renuncia expresamente a toda responsabilidad por daños de cualquier tipo que surjan del uso, la referencia o la confianza en cualquier información contenida en este artículo. Este artículo no pretende y no debe ser interpretado como que constituye o implica el respaldo, patrocinio o recomendación de la Fundación de los CDC sobre la información, los productos o los servicios que se encuentran en él.
