An image of a blue, anatomically correct heart is against a brown background covered in orange polka dots, signifying myocarditis.
Illustration: PGN

Read in English

Lo que necesitas saber

  • En general, la miocarditis, o inflamación del corazón, ocurre como consecuencia de una infección viral. Los casos de miocarditis inducidos por vacunas son extremadamente raros y suelen ser leves.
  • La probabilidad de desarrollar miocarditis es mucho mayor al enfermarse de COVID-19 que luego de vacunarse y esos casos tienden a ser mucho más graves.
  • Mantenerte al día con las vacunas contra el COVID-19 es una forma segura y eficaz de protegerte. Visita Vaccines.gov para encontrar un centro de vacunación cerca.

Desde que las primeras vacunas contra el COVID-19 fueron aprobadas en 2020, los casos de episodios de inflamación cardíaca tras la vacunación han generado preocupación sobre la seguridad de las vacunas. Las investigaciones muestran que la miocarditis inducida por vacunas es extremadamente rara y que los casos suelen ser leves y se resuelven solos.

Además, es importante destacar que la probabilidad de desarrollar miocarditis es mucho mayor al enfermarse de COVID-19 que luego de vacunarse y que los casos que ocurren por infección de COVID-19 tienden a ser mucho más graves. Mantenerse al día con las vacunas contra el COVID-19 es una manera segura y eficaz de prevenir la miocarditis. 

Aquí te contamos más sobre la miocarditis: qué es, qué la provoca y cómo podemos prevenirla.

¿Qué causa la miocarditis? 

La miocarditis, o inflamación del corazón, generalmente ocurre como consecuencia de una infección viral. Las bacterias, los parásitos, hongos, químicos y ciertos medicamentos también pueden causar miocarditis. 

En casos extremadamente raros, algunas personas desarrollan miocarditis luego de vacunarse contra el COVID-19, pero estos casos son en general leves. Es mucho más probable que una infección viral como el COVID-19 cause miocarditis que una vacuna. Mantenerte al día con las vacunas disminuye tu riesgo de desarrollar miocarditis debido al COVID-19. 

¿Es segura la vacuna contra el COVID-19?

Sí. Las vacunas contra el COVID-19 han sido probadas y monitoreadas con rigor a lo largo de los últimos tres años y se ha determinado que son seguras. Los beneficios de la vacuna superan cualquier riesgo potencial, porque vacunarte reduce tu riesgo de desarrollar miocarditis, hospitalización, muerte y COVID-19 persistente. Los CDC recomiendan la vacuna actualizada contra el COVID-19 para todas las personas a partir de los 6 meses de edad. 

¿Cómo puedo protegerme de la miocarditis?

La miocarditis generalmente ocurre como consecuencia de una infección viral, por lo que protegerte de los virus es la mejor forma de prevenirla. 

Estamos en plena temporada de virus respiratorios, y mantenerte al día con las vacunas de esta temporada disminuye tu riesgo de enfermarte de gravedad o complicaciones como la miocarditis por un virus. Los CDC recomiendan la vacuna actualizada contra el COVID-19 y la vacuna contra la gripe de esta temporada para todas las personas a partir de los 6 meses de edad.

Los CDC también recomiendan la vacuna contra el VRS para quienes tengan entre 32 y 36 semanas de embarazo y para personas de 60 o más años de edad. Visita Vacunas.gov para programar una cita para ponerte tu vacuna actualizada contra el COVID-19, la vacuna contra la gripe de esta temporada y la vacuna contra el VRS (si eres elegible) lo antes posible. 

Lávate las manos con frecuencia y usa una mascarilla de buena calidad que se ajuste bien a tu cara cuando estés en lugares muy concurridos. Los CDC recomiendan llevar mascarillas en aviones, trenes, autobuses, botes y en las estaciones terminales y puntos de conexión de todo tipo de transportes.

Las mascarillas N95 y KN95 proporcionan la mejor protección. Obtén más información en la página web de los CDC sobre los diferentes tipos de mascarillas y cómo usarlas. 

Para más información, consulta con tu proveedor de atención médica.

Este artículo es respaldado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como parte de una concesión de asistencia financiera a la Fundación de los CDC por un total de 69,392,486 dólares con el 100 por ciento financiado por los CDC/HHS. Los contenidos pertenecen al autor(es) y no representan necesariamente los puntos de vista oficiales ni el respaldo de los CDC/HHS o del gobierno de los EE.UU. Además, la Fundación de los CDC no garantiza ni es responsable de la exactitud o confiabilidad de la información o el contenido de este artículo. Adicionalmente, la Fundación de los CDC renuncia expresamente a toda responsabilidad por daños de cualquier tipo que surjan del uso, la referencia o la confianza en cualquier información contenida en este artículo. Este artículo no pretende y no debe ser interpretado como que constituye o implica el respaldo, patrocinio o recomendación de la Fundación de los CDC sobre la información, los productos o los servicios que se encuentran en él.