Close-up of a newborn baby lying in a hospital bassinet, with one foot prominently in focus and a pink identification band around the ankle. The baby is wearing a diaper, and a healthcare worker appears blurred in the background.
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Lo que debes saber

  • La vitamina K ayuda con la coagulación de la sangre. Los bebés nacen con una cantidad insuficiente de vitamina K, lo que los pone en riesgo de sufrir hemorragias potencialmente mortales y accidentes cerebrovasculares.
  • En Estados Unidos, los recién nacidos han recibido una inyección de vitamina K de manera rutinaria desde la década de 1960. Esta inyección única reduce significativamente el riesgo de sangrado por deficiencia de vitamina K (VKDB, por sus siglas en inglés).
  • Décadas de investigación demuestran que la inyección de vitamina K es segura.

En Estados Unidos, desde la década de 1960, se ha administrado una inyección de vitamina K a los recién nacidos para protegerlos de hemorragias y accidentes cerebrovasculares potencialmente mortales. La inyección, que se administra una sola vez, es segura y salva vidas. Sin embargo, algunos padres en EE.UU. la rechazan cada vez más para sus bebés. Según un análisis reciente, el porcentaje de bebés que no recibieron la inyección aumentó del 2.92 por ciento en 2017 al 5.18 por ciento en 2024.

Los expertos dicen que algunos padres se han negado a la inyección debido a alegatos falsos sobre ella. A pesar de varios mitos que circulan en línea, la inyección de vitamina K no es una vacuna, las investigaciones han demostrado que no causa cáncer, y sus ingredientes son seguros.

“La vitamina K es extremadamente segura y se ha utilizado durante décadas para proteger a los recién nacidos”, explica a Public Good News la Dra. Tina Tan, profesora de pediatría de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. “Es importante que los padres comprendan el grave riesgo al que se enfrenta el recién nacido y acepten la inyección de vitamina K”.

Aquí te contamos más sobre la inyección de vitamina K: qué es, por qué los bebés la necesitan y más.

¿Por qué los bebés necesitan una inyección de vitamina K inmediatamente al nacer?

La vitamina K ayuda a que nuestra sangre se coagule, lo que significa que ayuda a detener el sangrado y a prevenir hemorragias incontroladas. Sin embargo, los bebés no nacen con suficiente vitamina K, porque no se transfiere fácilmente a través de la placenta durante el embarazo.

Además, los intestinos de un recién nacido aún se están desarrollando, por lo que todavía no pueden producir suficiente vitamina K por sí solos. (Comienzan a producirla cuando empiezan a comer alimentos sólidos, alrededor de los 6 meses.) “Los bebés recién nacidos no pueden producir su propia vitamina K, a diferencia de los bebés mayores, los niños y los adultos, que tienen bacterias intestinales que pueden utilizar la ingesta de alimentos para producir vitamina K”, agrega Tan.

Debido a esto, los bebés que no reciben la inyección de vitamina K corren el riesgo de desarrollar sangrado por deficiencia de vitamina K (VKDB, por sus siglas en inglés). Una afección grave que puede provocar hemorragias en el cuerpo o el cerebro y que puede ser mortal. El VKDB puede afectar a los bebés de hasta 6 meses de edad y causar problemas cerebrales a largo plazo.

¿Cuáles son los síntomas del VKDB?

Según la Academia Estadounidense de Pediatría, a menudo no hay señales de alerta ante el  VKDB. Sin embargo, los bebés con esta afección pueden desarrollar síntomas como:

  • Sangrado nasal o del cordón umbilical
  • Vomitar sangre
  • Piel o encías pálidas
  • Aparición de moretones con facilidad, especialmente en la cara o en la cabeza
  • Coloración amarillenta en los ojos (ictericia)
  • Convulsiones
  • Irritabilidad
  • Sangre en las heces
  • Somnolencia inusual

Si notas cualquier señal de sangrado incontrolado en tu bebé, busca atención médica de emergencia de inmediato.

¿Es segura la inyección de vitamina K?

Sí. Décadas de investigación demuestran que la inyección de vitamina K es muy segura.

“En mis más de diez años de experiencia cuidando a recién nacidos, nunca he visto una complicación derivada de la inyección”, afirma a PGN la Dra. Jaspreet Loyal, directora médica de pediatría hospitalaria y profesora asociada de pediatría en Yale Medicine.

La vitamina K es el ingrediente principal de la inyección. Una vez que un bebé recibe la inyección, la vitamina se almacena en el hígado y se libera gradualmente con el tiempo hasta que el cuerpo pueda producir la cantidad suficiente por sí mismo.

Loyal añade que si tienes alguna pregunta sobre la seguridad de la inyección, “tu pediatra siempre es una buena fuente de información y orientación”.

¿Qué opciones de vitamina K por vía oral existen?

Si bien la vitamina K oral se utiliza en algunos países europeos, en EE.UU. no hay una opción oral aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos. Loyal explica que los estudios han demostrado que la vitamina K oral no es tan eficaz como la inyección. “Con la vitamina K oral, hay casos de VKDB, mientras que con la inyección única, este riesgo es prácticamente cero”, explica Loyal.

La inyección reduce la posibilidad de VKDB de inicio tardío, que ocurre entre una semana y seis meses después del nacimiento, en un 98 por ciento. Además, los bebés que no reciben la inyección al nacer tienen 81 veces más probabilidades de desarrollar VKDB de inicio tardío que aquellos que sí la reciben.

Si tienes alguna otra pregunta sobre la inyección de vitamina K, consulta con tu médico.