Con el otoño a la vuelta de la esquina y los niños de vuelta en la escuela, los trabajadores de salud comunitaria que tienen como objetivo que más personas se vacunen contra la gripe y el COVID-19 tienen mucho trabajo por delante.
Muchos trabajadores de salud están encontrando formas innovadoras de brindar información médicamente precisa en medio de la creciente desconfianza y desinformación sobre las vacunas.
Para obtener más información sobre las organizaciones comunitarias que han recurrido a plataformas digitales para correr la voz en sus comunidades, Public Good News habló con la Dra. Ileana Ponce-González, directora ejecutiva y fundadora de la Community Health Workers Coalition for Migrants and Refugees.
Ella nos contó sobre cómo su organización ha utilizado la radio para construir una red para los trabajadores de salud en todo el estado de Washington.
Esto es lo que dijo.
[Nota del editor: el contenido de esta entrevista ha sido editado para mayor brevedad y claridad.]
PGN: ¿Puede contarnos cómo empezó su organización en la radio?
Dra. Ileana Ponce-González: Realmente nuestros programas de radio surgieron por la necesidad de responder a nuestra comunidad en el tiempo de la pandemia.
O sea, nos reinventamos, ¿verdad? Porque ya la gente no podía salir afuera, la gente estaba desinformada. Cuando empezó la pandemia, la mayoría de la información era en inglés o tenías que ir a una webpage –que para nuestra comunidad es bien difícil usar el internet– para obtener algún tipo de información que ya fuera en español.
Empezamos nuestra radio y empezamos a informar a la comunidad acerca de muchas cosas.
Me acuerdo que uno de los primeros retos que tuvimos fue denunciar la injusticia que se estaba dando con los trabajadores en el campo y con los latinos, principalmente porque acá, en el estado de Washington, la prioridad eran las personas adultas.
Y si tú te acuerdas, aquí empezó el primer caso de COVID-19, precisamente en Washington, y fue en los nursing homes, donde perdimos muchas personas. Entonces todo se concentró en esta población, pero después cuando ya el COVID-19 se esparció, los que se estaban muriendo eran los latinos, principalmente los trabajadores del campo. Realmente estábamos olvidados por el gobierno y no tenían choices.
O sea, la mayoría de la gente se podía quedar trabajando en su casa tranquilamente y seguían ganando dinero. Los campesinos y los trabajadores esenciales de los hospitales, de las comiderías, de las lavanderías, de todo eso, tenían que estar trabajando en persona.
Entonces empezamos con una carta al estado exigiendo que reconociera a los trabajadores del campo como trabajadores esenciales, porque cuando vinieron esos grupos esenciales, no pensaron en ellos.
PGN: ¿Qué impacto ha tenido la producción de programas de radio en su trabajo de vacunación?
I.P-G.: El programa ha sido un éxito y seguimos trabajando con el COVID-19.
Con cada vacuna, cada jornada de [vacunación] que hacemos, hemos tenido un éxito total en lugares donde el gobierno no puede penetrar y dice que la gente no se quiere vacunar.
En esta última [jornada de vacunación] en Aberdeen, fuimos capaces de que 18 personas en un pueblito bien pequeño se vacunaran por primera vez. Y eran latinas, el cien por ciento.
Nosotros nos damos el tiempo de explicarles que es mejor tomarse la vacuna que enfermarse. Y preguntarles si es mejor tomar el riesgo de no tener la vacuna y morir.
Porque la gente ya bajó la guardia. La gente cree que ya no nos morimos [de COVID-19]. Pero hay distintas cepas y acuérdense que el COVID-19 ha cambiado varias veces, ¿verdad?
Y si viene un virus que es más, digamos, fuerte para las personas que son niños, ancianos, madres embarazadas o personas que viven con enfermedades crónicas como VIH, diabetes, cáncer, ellos sí pueden morir si no tienen la vacuna.
PGN: ¿Por qué cree que la radio como medio es efectiva para llegar a los latinos?
I.P-G.: Fíjate que los latinos siempre hemos estado, como, al frente de la tecnología, especialmente con los celulares.
¿Por qué? Porque nuestra familia está lejos y es la manera en que nos comunicamos con ellos, ¿verdad? Todos los campesinos, todas las personas, creo yo, latinas tienen un celular. Si lo pueden pagar, al menos hay un celular en la familia. Tal vez no hay uno para cada participante, pero hay uno. Y lo hemos aprendido a manejar.
Entonces, la radio FM es buena porque las personas van en el carro y la van escuchando, ¿verdad? Y van escuchando la noticia cuando van y cuando vienen de trabajar o cuando están en la hora de su lunch.
La radio virtual es todavía más impactante. ¿Por qué? Porque tú la puedes escuchar en vivo, pero también quedan los programas grabados y entonces tú tienes mucha audiencia.
Tiene buena penetración. La radio FM se puede escuchar en el estado de Washington, pero nos escuchan en todo el mundo. La radio que nosotros tenemos es una radio virtual.
Y dado que en nuestra coalición tenemos inmigrantes de Perú, de Honduras, de Guatemala, de Nicaragua, de Colombia, de Venezuela, nos escuchan en todo el mundo.
Entonces, cuando nosotros estamos haciendo un programa, los familiares de estas personas nos están escuchando ahí. Hemos tenido [escuchas] hasta de Italia y Alemania.
Es un medio rápido, eficiente y un medio que, aunque la gente no esté a esa hora, nos puede escuchar de todas partes porque tiene un alcance como la internet y es un medio gratuito. Es un medio donde las personas eligen lo que quieren escuchar.
Nosotros no tenemos anuncios porque realmente no somos comerciales, sino que somos para informar a la comunidad. Lo que tenemos son mensajes educativos y a través de esos mensajes educativos tú vas a escuchar que la vacuna salva vidas, de la depresión perinatal, de los otros programas que tenemos, que también le interesan a la comunidad.
El mundo cambió totalmente con el COVID-19. Y el pensamiento de nosotros dio un giro a lo virtual, a lo electrónico.
PGN: ¿Qué consejo le daría a los trabajadores de salud comunitaria interesados en utilizar la radio para distribuir información de salud pública?
I.P-G.: Es un medio súper efectivo. A mí me gusta que yo tengo mi programa, y tal vez haya 10 personas y después, en el mismo día, puede haber 100 personas u 800 escuchando, dependiendo del tema. Entonces, la data que tienes para evaluar el programa es inmediata.
Tú te estás fijando en qué es lo que le llama la atención más a la gente. Y puedes adaptar el programa porque tú estás midiendo [la respuesta] casi de inmediato. Tú lo vas adaptando a lo que la comunidad quiere escuchar.
Otra cosa sobre la radio que tenemos es que chateamos con la gente. La gente puede preguntar o hacer comentarios a través del chat para informarse. Y eso es muy bonito.
Quiero decirle a todas las organizaciones sin fines de lucro que trabajan para la comunidad que la radio es un medio de comunicación efectivo y que si no han hecho enlaces con radio o no tienen una estación de radio, que experimenten cómo es transmitir la información por ese medio, porque nuestra comunidad sí escucha la radio. Ya sea FM, ya sea AM, o virtual.
Este artículo es respaldado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como parte de una concesión de asistencia financiera a la Fundación de los CDC por un total de 69,392,486 dólares con el 100 por ciento financiado por los CDC/HHS. Los contenidos pertenecen al autor(es) y no representan necesariamente los puntos de vista oficiales ni el respaldo de los CDC/HHS o del gobierno de los EE.UU. Además, la Fundación de los CDC no garantiza ni es responsable de la exactitud o confiabilidad de la información o el contenido de este artículo. Adicionalmente, la Fundación de los CDC renuncia expresamente a toda responsabilidad por daños de cualquier tipo que surjan del uso, la referencia o la confianza en cualquier información contenida en este artículo. Este artículo no pretende y no debe ser interpretado como que constituye o implica el respaldo, patrocinio o recomendación de la Fundación de los CDC sobre la información, los productos o los servicios que se encuentran en él.
