A medida que los investigadores continúan el estudio de COVID persistente para comprender mejor los factores de riesgo y los síntomas, los esfuerzos localizados en todo el país intentan recopilar más datos para mejorar la atención a las comunidades latinas y a los más afectados por las infecciones.
Cualquier persona que contraiga COVID-19 corre el riesgo de desarrollar COVID persistente, pero según los CDC, los adultos latinos presentan las tasas más elevadas de COVID persistente en EE.UU. Nueve por ciento de los adultos latinos en el país actualmente padece COVID persistente, frente a un 7.5 por ciento de los adultos de raza blanca que no son latinos.
Public Good News habló con el Dr. Leo Morales, profesor de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y codirector del Latino Center for Health, para saber más sobre una encuesta reciente que dirigió para abordar la falta de datos sobre el COVID persistente entre la población latina de su estado.
Esto es lo que nos dijo.
[Nota del editor: El contenido y longitud de esta entrevista han sido editados para mayor claridad].
PGN: ¿Cuál es la misión del Latino Center for Health?
Dr. Leo Morales: Nuestro centro se enfoca en mejorar la salud y el bienestar de los latinos en el estado de Washington. En general, abordamos aspectos diferentes de la salud y la política de salud. Estamos financiados por la legislatura estatal y creo que es importante mencionarlo, porque a diferencia de otros centros de investigación, que pueden ser más receptivos a realizar trabajos de importancia nacional, nosotros nos enfocamos realmente en lo que es importante en este estado.
PGN: ¿Puede darnos más información sobre las comunidades latinas que participaron en la encuesta?
L.M.: Más de un 80 por ciento de la población latina de nuestro estado es de origen mexicano.
Trabajamos en este estudio con el Instituto Allen de Inmunología, así como con dos centros de salud federales (FQHC por sus siglas en inglés): Sea Mar Community Health Centers y Yakima [Valley] Farm Workers Clinic.
En general, cada FQHC trabaja en lados opuestos de las montañas. Así que tenemos una representación bastante buena de latinos en nuestro estado.
El estado de Washington puede considerarse como dos caras de las montañas. Tenemos la cordillera Cascade, que atraviesa el centro, y en el lado este de las montañas, es una zona más rural y agrícola e incluso industrial. Hay mucha agricultura, mucha viticultura, es decir, vino y también industrias ganaderas. Y muchos latinos trabajan en esos campos.
En el lado oeste de las montañas, donde me encuentro, en Seattle, y a lo largo del corredor de la [autopista] I-5, es más urbanizado, sobre todo entre Everett y Olympia. Es un núcleo más urbano. Por eso los latinos trabajan más en los sectores de servicios y construcción.
PGN: ¿Cómo se llevó a cabo la encuesta y cuáles fueron las principales conclusiones?
L.M.: Hicimos la encuesta en el verano del 2023 y la terminamos en septiembre, y desde entonces hemos estado analizando los datos.
Pero básicamente, encuestamos a adultos de 18 años o más que se identifican como latinos, tenían un idioma preferido de inglés o español y tuvieron un diagnóstico confirmado de COVID-19 con un proveedor médico.
De las 8,000 personas encuestadas, respondieron unas 1,500. Así que, alrededor de un 20 por ciento de tasa de respuesta. Y cerca del 60 por ciento de nuestros encuestados eligieron el español para la encuesta.
El 41 por ciento de los encuestados declararon síntomas durante al menos tres meses, lo que concuerda con el COVID persistente. El 38 por ciento declaró tener síntomas en el momento de la encuesta.
Nuestra encuesta también preguntó por el impacto en la calidad de vida. Preguntamos sobre el dolor, la salud mental, el sueño, el funcionamiento cognitivo y físico, la fatiga y la ansiedad. También preguntamos sobre la capacidad de desempeñar funciones sociales.
Encontramos un impacto desproporcionado entre los que tenían COVID persistente en todos estos dominios, en relación con los que se habían recuperado.
Algunas de las cosas que aprendimos son que las mujeres se ven más afectadas que los hombres; que los adultos de mediana edad se ven desproporcionadamente afectados en relación con los individuos más jóvenes; y también que había mayores tasas de COVID persistente entre las personas económicamente vulnerables.
PGN: ¿Cómo pueden los trabajadores de la salud comunitaria que atienden a las comunidades latinas utilizar sus resultados en su labor de divulgación?
L.M.: Lo que más me preocupa es que haya personas que estén luchando contra el COVID persistente sin saber que es COVID persistente.
Las mujeres latinas de mediana edad son personas que tienen muchas responsabilidades. Puede que tengan familia. Puede que se dediquen al cuidado de personas mayores. Puede que tengan trabajos. Y si están sufriendo el impacto del COVID persistente y les resulta difícil cumplir con todas esas obligaciones, puedes empezar a entender que puede haber una dinámica en la familia y que la persona no tiene claro por qué no se siente bien.
Por desgracia, no existe una prueba para esta afección. No hay análisis de sangre. Y no es infrecuente que los pacientes vayan al médico y digan: ‘Oiga, es que no me encuentro bien’, o ‘no tengo energía’, o ‘me cuesta concentrarme’.
Y su médico le hará algunas pruebas. Y dirán: ‘Bueno, no vemos nada malo’. Y eso es lo que les queda.
Así que creo que probablemente hay mucho de este problema que no se está reconociendo.
PGN: ¿Qué más le gustaría que supieran los trabajadores de salud comunitarios sobre el COVID persistente?
L.M.: A medida que las personas trabajan en la comunidad, si se encuentran con miembros de la comunidad que tienen este tipo de dificultades, lo primero que deben preguntarles es, ‘¿Cómo está su energía? ¿Qué tal duerme? ¿Cómo está su salud mental?’
Si encuentran que algunas personas tienen problemas, se trata de intentar saber más y comprender: ‘¿Tuviste COVID-19? ¿Has tenido estos síntomas antes de [contraer] COVID-19?’.
Sabemos que las infecciones múltiples aumentan el riesgo de desarrollar COVID persistente.
Y también que las personas no vacunadas tienen mayor probabilidad de padecer COVID persistente. Y esto también es cierto en nuestros datos.
Así que esto es lo que quieres entender cuando hablas con alguien que tiene este tipo de síntomas: qué tipo de riesgos pueden existir al contraer COVID.
Crear una mayor conciencia sobre este problema es muy importante porque puede ayudar a las personas a entender lo que está ocurriendo. Aunque no tengas una solución inmediata, les ayuda a entender lo que pasa y explicárselo a otras personas. Porque otras personas pueden culparte de alguna manera y considerar que sólo es falta de carácter, o que eres flojo o algo así. ¿Verdad?
Todo esto sugiere por qué es tan importante vacunarse. No quieres tener esta enfermedad con mayor frecuencia de lo que absolutamente tienes la desgracia de contraer.
Este artículo es respaldado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como parte de una concesión de asistencia financiera a la Fundación de los CDC por un total de 69,392,486 dólares con el 100 por ciento financiado por los CDC/HHS. Los contenidos pertenecen al autor(es) y no representan necesariamente los puntos de vista oficiales ni el respaldo de los CDC/HHS o del gobierno de los EE.UU. Además, la Fundación de los CDC no garantiza ni es responsable de la exactitud o confiabilidad de la información o el contenido de este artículo. Adicionalmente, la Fundación de los CDC renuncia expresamente a toda responsabilidad por daños de cualquier tipo que surjan del uso, la referencia o la confianza en cualquier información contenida en este artículo. Este artículo no pretende y no debe ser interpretado como que constituye o implica el respaldo, patrocinio o recomendación de la Fundación de los CDC sobre la información, los productos o los servicios que se encuentran en él.
