Lo que necesitas saber
- El COVID persistente describe un conjunto de síntomas desde leves a incapacitantes que aparecen tras una infección de COVID-19. Estos síntomas pueden durar semanas, meses o años.
- Cualquier persona que contrae COVID-19 corre el riesgo de desarrollar COVID persistente y algunas poblaciones tienen un riesgo más elevado.
- Mantenerte al día con las vacunas contra el COVID-19 es una forma eficaz de reducir tu riesgo de contraer COVID persistente.
La semana pasada, el Senado sostuvo la primera audiencia sobre el COVID persistente, una serie de síntomas que pueden durar meses o incluso años tras una infección de COVID-19. Aproximadamente uno de cada cinco adultos estadounidenses que contraen COVID-19 padece COVID persistente y los científicos aún no comprenden del todo la razón.
No existe una cura conocida para el COVID persistente, pero podemos tomar medidas para prevenirlo: Las últimas investigaciones demuestran que mantenerte al día con las vacunas contra el COVID-19 puede reducir significativamente tu riesgo de desarrollar COVID persistente.
Aquí te contamos más sobre el COVID persistente: qué es, quién está en riesgo y cómo lo pueden prevenir las vacunas contra el COVID-19.
¿Qué es el COVID persistente?
El COVID persistente es un conjunto de síntomas que pueden presentarse tras una infección de COVID-19 y durar semanas, meses o años. Los síntomas pueden ser desde leves hasta incapacitantes y pueden incluir fatiga, dolor de pecho, confusión o niebla mental, mareos, dolor abdominal, dolor articular y cambios en el gusto o el olfato.
Los científicos aún no saben por qué algunas personas desarrollan COVID persistente. Una posibilidad es que fragmentos del virus permanecen en el organismo tras la infección, provocando una inflamación crónica. Otra es que el COVID persistente es una enfermedad autoinmune desencadenada por una infección de COVID-19.
En la actualidad, aún no existe una cura para el COVID persistente. Los profesionales de la salud pueden ayudar a controlar los síntomas individuales de cada paciente.
¿Quién está en riesgo de desarrollar COVID persistente?
Cualquier persona que se enferme de COVID-19 corre el riesgo de desarrollar COVID persistente y los CDC estiman que aproximadamente uno de cada cinco adultos estadounidenses que contraen COVID-19 padece COVID persistente.
Las últimas investigaciones muestran que las personas no vacunadas tienen mucha más probabilidad de desarrollar COVID persistente que las personas que están al día con las vacunas contra el COVID-19. Vacunarse contra el COVID-19 es una forma eficaz de prevenir el COVID persistente.
Las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de desarrollar COVID persistente. Las personas que experimentan desigualdades en la atención de la salud —incluidas las personas de color, las personas con ingresos más bajos y las personas con discapacidades— pueden tener más probabilidad de desarrollar COVID persistente y enfrentarse a obstáculos para recibir tratamiento.
¿Cómo puedo prevenir el COVID persistente?
El COVID persistente se produce después de una infección de COVID-19, por lo que protegerse del mismo es la mejor manera de prevenirlo. Mantenerse al día con las vacunas contra el COVID-19 reduce significativamente el riesgo de desarrollar COVID persistente.
Recibir todas las dosis recomendadas de las vacunas contra el COVID-19 es la mejor protección y reduce tu probabilidad de experimentar síntomas de larga duración. Los CDC recomiendan la vacuna actualizada contra el COVID-19 para todas las personas a partir de los 6 meses de edad.
Utilizar una mascarilla de alta calidad bien ajustada también te protege de contraer COVID-19, especialmente en espacios cerrados y muy concurridos. Las mascarillas N95 y KN95 ofrecen la mejor protección. Obtén más información de los CDC sobre los distintos tipos de mascarillas y cómo utilizarlas.
En las reuniones en lugares cerrados, mejorar la ventilación abriendo puertas y ventanas, utilizar filtros de partículas del aire de alta eficiencia (HEPA, por sus siglas en inglés) y construir tu propia caja Corsi-Rosenthal también puede reducir la propagación del COVID-19.
Para obtener más información, habla con tu proveedor de atención médica.
Este artículo es respaldado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como parte de una concesión de asistencia financiera a la Fundación de los CDC por un total de 69,392,486 dólares con el 100 por ciento financiado por los CDC/HHS. Los contenidos pertenecen al autor(es) y no representan necesariamente los puntos de vista oficiales ni el respaldo de los CDC/HHS o del gobierno de los EE.UU. Además, la Fundación de los CDC no garantiza ni es responsable de la exactitud o confiabilidad de la información o el contenido de este artículo. Adicionalmente, la Fundación de los CDC renuncia expresamente a toda responsabilidad por daños de cualquier tipo que surjan del uso, la referencia o la confianza en cualquier información contenida en este artículo. Este artículo no pretende y no debe ser interpretado como que constituye o implica el respaldo, patrocinio o recomendación de la Fundación de los CDC sobre la información, los productos o los servicios que se encuentran en él.
