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La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) ha generado controversia desde su aprobación en el 2006. En Estados Unidos, varias campañas han difundido mitos sobre su seguridad y necesidad. En consecuencia, el 26 por ciento de los padres estadounidenses que rechazaron la vacuna en 2019 lo hicieron por preocupaciones sobre su seguridad, frente a solo el 5 por ciento en 2008.

En el 2018, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos se propuso como meta vacunar al 80 por ciento de los adolescentes contra el VPH para el 2030. Para el 2024, solo el 62.9 por ciento de los adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años había completado el esquema de vacunación contra el VPH.

A continuación, desmentimos algunos de los mitos más comunes sobre la vacuna contra el VPH.

La vacuna contra el VPH no causa cáncer: lo previene

Los detractores de las vacunas intentan vincular falsamente diferentes vacunas con el cáncer, sin ninguna evidencia que respalde esas afirmaciones. En el caso de la vacuna contra el VPH, este mito es particularmente grave porque es una de las únicas dos vacunas que previenen el cáncer. (La otra es la vacuna contra la hepatitis B, que puede prevenir el cáncer de hígado).

El VPH causa el 91 por ciento de los cánceres de cuello uterino y de ano, el 75 por ciento de los cánceres de vagina, el 70 por ciento de los cánceres de orofaringe (un tipo de cáncer de garganta) y más del 60 por ciento de los cánceres de vulva y de pene. El VPH es un virus extremadamente común al que casi todas las personas sexualmente activas estarán expuestas en algún momento de su vida. Sin embargo, una encuesta de 2025 reveló que el 70.8 por ciento y el 28.3 por ciento de los adultos estadounidenses desconocían que el VPH causa cáncer oral y cáncer de cuello uterino, respectivamente.

Las tasas de cáncer relacionado con el VPH han disminuido desde la introducción de la vacuna

Un alegato falso más reciente sostiene que las tasas de cáncer relacionado con el VPH han aumentado desde que la vacuna comenzó a utilizarse. Este alegato se basa en una interpretación errónea de un estudio de UCLA publicado en 2022, que encontró un aumento en los diagnósticos de cáncer de cuello uterino en etapa avanzada.

El estudio no evaluó la tasa total de cáncer de cuello uterino, la cual ha disminuido desde la introducción de la vacuna, especialmente entre las mujeres jóvenes. Una investigación realizada por el mismo grupo encontró que la tasa de cáncer de cuello uterino entre las mujeres que eran elegibles para recibir la vacuna durante la adolescencia disminuyó un 9.5 por ciento anual tras la aprobación de la vacuna. Además, un estudio realizado en el Reino Unido reveló que las niñas que recibieron la vacuna contra el VPH entre los 12 y los 13 años tenían un riesgo prácticamente nulo de morir por cáncer de cuello uterino antes de los 30 años.

Cabe destacar que las tasas de algunos cánceres relacionados con el VPH han aumentado en los últimos años. Sin embargo, esta tendencia está influenciada por la disminución de las tasas de detección del cáncer de cuello uterino en ciertos grupos de población y no afecta a los grupos de edad que recibieron la vacuna contra el VPH.

Además del estudio realizado en el Reino Unido, investigaciones realizadas en Suecia, Estados Unidos y Australia muestran una disminución de las infecciones por VPH y de las tasas de cáncer de cuello uterino entre las niñas vacunadas contra el VPH.

La vacuna contra el VPH no afecta la fertilidad

Numerosos estudios, incluido uno publicado en 2020, y un análisis de datos mundiales realizado por la Organización Mundial de la Salud, no encontraron ninguna relación entre la vacunación contra el VPH y la infertilidad.

Las investigaciones que alegaban lo contrario fueron retiradas debido a “graves deficiencias” en la manera en que se analizaron e interpretaron los datos.

La vacuna contra el VPH no influye en el comportamiento sexual

Algunos grupos conservadores y religiosos se oponen a la vacunación contra el VPH, no por preocupaciones relacionadas con la seguridad, sino porque creen que fomenta conductas sexuales de riesgo entre los adolescentes y los adultos jóvenes. Algunos críticos incluso han acusado a los proveedores de atención médica de sexualizar a las niñas, fomentar las relaciones sexuales en la adolescencia y promover conductas sexuales inseguras al recomendar la vacuna.

Estos argumentos pasan por alto que la vacuna es más eficaz antes de la exposición al virus. Por ello, se recomienda administrarla durante la niñez tardía y la adolescencia temprana, antes de que exista una probabilidad de exposición.

Múltiples estudios, incluido un análisis de 20 investigaciones anteriores, concluyeron que la vacunación contra el VPH no tiene ningún efecto sobre el comportamiento sexual de los adolescentes. Los adolescentes vacunados no eran más propensos a ser sexualmente activos, a dar positivo en pruebas de infecciones de transmisión sexual ni a participar en conductas sexuales de riesgo.

Puedes recibir la vacuna contra el VPH aunque ya te hayas infectado

Dado que el VPH se transmite principalmente por contacto sexual, la mayoría de los expertos recomiendan vacunarse antes de que una persona inicie su vida sexual. Sin embargo, eso no significa que las personas que ya son sexualmente activas o que ya se han infectado no puedan recibir la vacuna.

La vacuna contra el VPH ofrece protección contra múltiples cepas del virus, por lo que, aunque hayas estado expuesto a una de ellas, la vacuna todavía puede protegerte contra otras. Gardasil 9, la única vacuna contra el VPH utilizada en Estados Unidos desde 2016, protege contra nueve cepas del VPH.

La vacuna contra el VPH no es solo para las adolescentes

Aunque la vacuna contra el VPH se recomienda para adolescentes de cualquier género a partir de los 9 a 12 años de edad, cualquier persona de entre 9 y 45 años puede recibirla. La mayoría de las personas estará expuesta al virus en algún momento de su vida y se beneficiará de la vacunación.

La vacuna suele administrarse en dos dosis, con seis meses de diferencia. Las personas que comienzan la vacunación después de los 15 años deben recibir tres dosis, con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre la primera y la segunda dosis, y de cinco meses entre la primera y la tercera. Las personas mayores de 26 años deberán consultar con un proveedor de atención médica para determinar el esquema de vacunación más adecuado.

La vacuna contra el VPH es muy segura

En los 20 años transcurridos desde la aprobación de la vacuna, se han administrado cientos de millones de dosis en todo el mundo y no se ha identificado ninguna preocupación grave relacionada con su seguridad. A pesar de ello, los padres reportan una creciente preocupación por la seguridad de la vacuna.

La vacuna contra el VPH, al igual que todas las vacunas aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), fue sometida a rigurosas pruebas de seguridad, incluidos ensayos clínicos. Los ensayos clínicos de la vacuna contra el VPH incluyeron alrededor de 75,000 participantes.

Vacunarte contra el VPH es importante para prevenir el cáncer de cuello uterino, aunque te hagas pruebas de Papanicolaou con regularidad

Realizarse pruebas de Papanicolaou de manera periódica reduce significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Sin embargo, estas pruebas deben considerarse un método secundario de prevención, ya que detectan lesiones precancerosas que aparecen después de que una persona ya se ha infectado con el VPH.

La vacuna contra el VPH previene el cáncer de cuello uterino al evitar que las personas vacunadas se infecten con las cepas más comunes del VPH.

El VPH es extremadamente común, por eso es tan importante vacunarse

Casi todas las personas estarán expuestas al VPH en algún momento de su vida, y más de 42 millones de estadounidenses están actualmente infectados con tipos de VPH que causan enfermedades. Vacunarse contra el VPH es una manera segura y eficaz de protegerse contra el virus y reducir el riesgo de desarrollar cánceres relacionados con el VPH.

Para obtener más información, habla con tu proveedor de atención médica.