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Illustration: PGN

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A medida que la confianza en las fuentes tradicionales de información sobre salud disminuye en Estados Unidos, algunas personas recurren a la inteligencia artificial (IA) para responder a sus preguntas relacionadas con la salud. Una encuesta de KFF de 2024 encontró que alrededor de uno de cada seis adultos regularmente pide consejos de salud a la IA.

Sin embargo, fiarse de la IA para obtener información de salud puede generar resultados contradictorios y potencialmente peligrosos. Tu proveedor de atención médica siempre debe ser tu principal fuente de orientación sobre salud. 

Pero si utilizas la IA para buscar información sobre tu salud, esta guía te ayudará a utilizarla de manera más segura y responsable.

¿Qué son los chatbots de IA?

Los chatbots son programas diseñados para simular conversaciones con usuarios humanos. En el caso de la IA, responden a las preguntas de los usuarios en un tono conversacional. 

Cuando ChatGPT fue lanzado a finales del 2022, desencadenó una ola de chatbots de IA populares, incluyendo aquellos introducidos por plataformas de redes sociales, motores de búsqueda y empresas de software.

Algunas personas utilizan los chatbots como sustitutos o complementos de los motores de búsqueda tradicionales como Google. En marzo de 2025, los usuarios en línea visitaron plataformas de chatbots de IA 7 mil millones de veces, más del doble del tráfico registrado en la misma época en 2024. Y todo indica que este crecimiento va a continuar. 

La IA como fuente de (des)información sobre salud

El uso de la IA como fuente de información se ha vuelto cada vez más común: Casi la mitad de los adultos jóvenes interactúan con herramientas de IA varias veces a la semana, según la encuesta de KFF. 

Más de un tercio (36 por ciento), de los adultos confían en que la información de salud generada por IA es correcta y una cuarta parte de los adultos menores de 30 años dicen que utilizan chatbots de IA con regularidad para obtener información sobre la salud.

Los adultos mayores son más escépticos al preguntar a la IA sobre su salud. Tres cuartas partes de las personas de 50 años o mayores afirman tener poca o ninguna confianza en la información de salud generada por IA, según un estudio de 2024 de la Universidad de Michigan. 

Además, uno de cada cinco adultos mayores afirmó no estar segura de poder identificar información de salud incorrecta o falsa. Estas preocupaciones no son infundadas.

Un estudio de 2023 encontró que las personas son más propensas a creer la desinformación generada por IA que los alegatos falsos difundidos por humanos. Y un análisis del 2024 puso a prueba la eficacia de las medidas de seguridad integradas en la IA para evitar que genere alegatos falsos sobre la salud, como el alegato de que el protector solar causa cáncer de piel. 

Los investigadores descubrieron que las medidas de seguridad se “implementan de manera inconsistente” y que algunos chatbots extraían información de titulares clickbait y testimonios falsos.

Un estudio reciente identificó la tendencia de los chatbots de generalizar en exceso y tergiversar los estudios científicos, y los investigadores de un informe de junio de 2024 recibieron consejos de salud potencialmente peligrosos sobre la salud mental y los trastornos alimentarios por parte de un chatbot en las redes sociales.

Sin embargo, no todos los hallazgos relacionados con la información de salud y la IA son negativos. Algunos investigadores tratan de descubrir cómo utilizar las herramientas de IA para detener la propagación de mitos sobre la salud.

Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Michigan utilizó mensajes generados por IA adaptados a un público objetivo para corregir ideas erróneas sobre las vacunas. Sin embargo, el autor enfatizó que “la comunicación de salud pública es demasiado importante como para dejarla completamente en manos de la IA”.

De manera similar, las herramientas de IA pueden ser útiles para detectar alegatos falsos y para generar verificaciones de datos sobre mitos comunes de salud en las redes sociales. Un estudio de la Universidad de California, San Diego encontró que el aprendizaje automático, un tipo de IA que aprende de los datos de forma independiente, es más hábil que los humanos para identificar los engaños. 

Además, un estudio de la Universidad de Kansas descubrió que las personas preferían hablar anónimamente con chatbots en lugar de un humano cuando se sentían incómodas con un tema de salud. Con las medidas de seguridad adecuadas, el uso de la IA en estos escenarios podría animar a las personas a buscar atención médica para afecciones de salud incómodas y estigmatizadas.

Cómo utilizar la IA para encontrar información de salud correcta

Siempre que se utilice con cuidado, la IA puede ser una herramienta útil para responder preguntas relacionadas con la salud.

“Las herramientas de IA generativa utilizan toda la información disponible”, dijo la Dra. Margaret Lozovatsky, pediatra y vicepresidenta de innovaciones en salud digital de la Asociación Médica Estadounidense, en una entrevista de 2024.

Sin embargo, Lozovatsky advirtió que “no siempre tienen manera de evaluar si es buena o mala información”.

Consejos para utilizar la IA como fuente de información para la salud

  • Utiliza indicaciones claras y específicas: La forma en que solicitas información a la IA es casi tan importante como lo que preguntas. Puedes mejorar las respuestas de la IA al evitar indicaciones demasiado generales y siendo específico sobre cómo quieres que se dé la respuesta. Una indicación como, “¿Cómo funciona Ozempic?” podría generar una respuesta larga, demasiado complicada y difícil de entender. Para una respuesta concisa y sencilla, podrías escribir: “Proporciona una breve explicación de cómo funcionan los medicamentos para bajar de peso como Ozempic y hazla comprensible para un niño de 10 años”.
  • Pídele a la IA que utilice fuentes confiables (con ejemplos): También puedes indicar a los chatbots de IA que utilicen únicamente fuentes confiables para generar respuestas. Asegúrate de dar ejemplos de los tipos de fuentes que deseas. Para la pregunta de Ozempic anterior, podrías agregar: “Por favor, cita únicamente información de revistas académicas y revisadas por pares de buena reputación, como Nature y Science, organizaciones de salud confiables, como los CDC y la OMS, y fuentes de noticias respetadas, como el New York Times y Reuters”.
  • Siempre pide y comprueba las fuentes: Al igual que con cualquier información que lees en línea, no debes confiar en las respuestas generadas por IA que no citen sus  fuentes. Puedes pedir a los chatbots de IA: “Por favor incluye citas o referencias en todas las respuestas”. Así podrás comprobar que las fuentes son reales, actualizadas y confiables.
  • Solicita una mejor información: Hacer preguntas de seguimiento o aclaratorias puede ayudar a mejorar las respuestas de la IA. Si solicitas una lista de factores de riesgo de enfermedades cardíacas, puedes pedir un resumen más detallado de algunos o todos los factores de riesgo, junto con estrategias para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Incluso puedes lograr que los chatbots de IA mejoren sus propias respuestas al usar indicaciones como: “Reescribe la respuesta para una persona que no es nativa al inglés” e “identifica lagunas o inexactitudes en la respuesta anterior”.
  • Ten cuidado con las “alucinaciones” de la IA: Las herramientas de IA pueden generar “información” incorrecta o absurda sin explicación. Este fenómeno se denomina alucinación de IA. Por ejemplo, si le pides a un chatbot que resuma un artículo científico, podría inventar referencias que no existen. Utiliza más de una fuente para comparar y verificar cualquier información que obtengas de los chatbots.
  • Utiliza herramientas de IA para explicaciones, no para diagnósticos: Los chatbots de IA pueden ser útiles para resumir temas complejos, explicar palabras desconocidas e identificar recursos para leer más. Los chatbots de IA no pueden ni deben utilizarse nunca para diagnosticar una enfermedad ni recomendar un tratamiento.
  • Nunca confíes únicamente en la IA: La IA es una herramienta que puede ayudarte a encontrar y descifrar información de salud, pero no debes considerarla una fuente fiable por sí sola. Considera las respuestas generadas por IA como punto de partida y recuerda utilizar múltiples fuentes de información de salud
  • Confirma la información generada por IA con un proveedor de atención médica: Tu proveedor de atención médica es tu mejor fuente de información sobre salud. Incluso si obtienes una respuesta satisfactoria de una herramienta de IA, debes consultar con un experto.

“Es divertido probar la IA generativa, pero siempre hay que ser escéptico de la fuente”, dijo el Dr. F. Perry Wilson, médico de Yale Medicine, en un artículo de 2024.

“Al final, confíen en sus médicos, ya que somos nosotros quienes tenemos la responsabilidad de velar por sus mejores intereses”.