Un informe de la Universidad de California en San Francisco (UCSF, por sus siglas en inglés), de septiembre de 2024, documenta cómo la decisión de la Corte Suprema Dobbs v. Jackson que revocó Roe ha afectado a la atención médica. Nueva evidencia indica que privar a millones de personas del acceso al aborto afecta muchos aspectos de la atención médica en todo el país, desde la capacitación de los médicos hasta los tratamientos contra el cáncer.
Retrasos y barreras para la atención de la salud reproductiva no relacionada con abortos
El informe de UCSF identifica problemas en la atención de abortos espontáneos, embarazos ectópicos, complicaciones del embarazo en el segundo trimestre y afecciones médicas subyacentes que aumentan el riesgo de complicaciones del embarazo, retrasos en la atención no relacionada con el aborto y dificultad para obtener atención postaborto.
El informe incluye relatos de proveedores de atención médica sobre pacientes embarazadas y potencialmente embarazadas cuyos tratamientos médicos, incluidos el tratamiento del cáncer y los trasplantes de órganos, fueron rechazados o retrasados debido a la incertidumbre sobre su legalidad. Los investigadores concluyen que es posible que las pacientes en estados con prohibiciones del aborto sufran impactos negativos en su salud a largo plazo, incluida la pérdida de fertilidad, infecciones, problemas cardíacos y problemas de salud mental.
Los datos de una investigación en curso en UCSF y la Universidad de Duke respaldan esta conclusión, y sugieren que las mujeres embarazadas reciben una atención de peor calidad en los estados con prohibiciones del aborto. Además, una investigación reciente de la Associated Press reveló que algunas salas de emergencia se negaron a tratar a las mujeres embarazadas después de Roe, lo que resultó en casos como el de una mujer de Texas que abortó en el baño de un hospital y una mujer en Carolina del Norte que dio a luz en su automóvil a un bebé que luego murió.
Las personas negras e indígenas también se ven más afectadas por las restricciones al aborto que las mujeres de otras razas. Alrededor de seis de cada 10 mujeres negras e indígenas estadounidenses o nativas de Alaska viven en estados donde el aborto está prohibido o restringido.
La mortalidad materna variaba según la raza incluso antes de la revocación de Roe. Las mujeres embarazadas negras tenían alrededor de tres veces mayor probabilidad de morir que las mujeres embarazadas blancas, y las mujeres embarazadas estadounidenses indígenas o nativas de Alaska tenían el doble de probabilidad. Esas disparidades sin duda empeorarán a raíz de la decisión de Dobbs.
Empeoramiento de la atención de maternidad
Las prohibiciones del aborto empeoran los desiertos de atención de maternidad, aquellas partes del país sin un solo proveedor de maternidad u obstetricia. Según un informe de March of Dimes de 2024, más del 35 por ciento de los condados de EE.UU. que atienden a más de 2.3 millones de mujeres en edad reproductiva son desiertos de atención de maternidad.
Los proveedores de servicios de maternidad están comenzando a huir de los estados que están erosionando el acceso al aborto y agregando barreras a la capacitación y la práctica médica.
Un estudio de enero de 2024, encontró que los obstetras y ginecólogos en estados con prohibiciones totales del aborto reportan que enfrentan presiones para retrasar la atención necesaria al paciente, confusión sobre la legalidad de ciertos procedimientos y temores sobre posibles repercusiones legales por tratar a las pacientes. Más de la mitad de los médicos consideraron mudarse a un estado menos restrictivo para ejercer, y el 11 por ciento finalmente se mudó.
Un participante describió la experiencia de tratar a pacientes en un estado con prohibición del aborto como “poner mi propio sustento en contra del bienestar del paciente”.
En una mesa redonda en junio del 2024 de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard sobre las amenazas al acceso al aborto tras la revocación de Roe, la Dra. Stella Dantas, presidenta del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, explicó cómo los proveedores de atención médica se ven obligados a sortear restricciones legales poco claras mientras intentan brindar atención que salva vidas.
“Hay confusión en las leyes. Hay confusión tanto para los pacientes (cuándo pueden buscar atención, dónde deben buscarla, si deben abandonar el estado), como para los médicos”.
Dantas advirtió que cuando esta confusión causa demoras críticas en el tratamiento, crea situaciones que amenazan la vida de las pacientes.
Una encuesta de KFF a obstetras y ginecólogos descubrió que cuatro de cada 10 profesionales en estados donde el aborto está prohibido estaban preocupados por su capacidad para tratar abortos espontáneos y otras emergencias relacionadas con el embarazo. Más de la mitad de los obstetras y ginecólogos en estos estados dicen que las prohibiciones han obstaculizado su capacidad para ejercer.
Capacitación en atención médica interrumpida y complicada
Los médicos en ejercicio no son los únicos afectados. Investigaciones recientes muestran que las restricciones al aborto se han convertido en un factor decisivo para los futuros ginecólogos obstetras a la hora de elegir un lugar para su formación de residencia después de la escuela de medicina.
En los estados que prohíben el aborto por completo, los residentes de ginecología obstetra se ven obligados a viajar fuera del estado para completar su formación y pueden enfrentarse a obstáculos legales adicionales.
“A medida que disminuyen las oportunidades de formación, lo que puede conducir a una disminución de las habilidades clínicas, el conocimiento y la experiencia en la prestación de servicios de aborto, es probable que aumente la tasa de complicaciones y la mortalidad materna”, concluyó un análisis de 2023, sobre el impacto de Dobbs en la educación médica.
Ante la perspectiva de una formación insuficiente y restricciones legales, muchos médicos en formación optan por evitar la formación en estados con restricciones al aborto. En el ciclo de solicitud de residencia 2023-2024, las solicitudes en estados con restricciones al aborto disminuyeron un 4.2 por ciento.
Más de tres cuartas partes de los estudiantes de medicina encuestados dijeron que el acceso al aborto probablemente influiría en el lugar donde eligen hacer su residencia. Otra encuesta de residentes de obstetricia y ginecología encontró que el 17.6 por ciento cambió el lugar donde tenía la intención de ejercer después de la revocación de Roe, y aquellos que tenían la intención de ejercer en estados con restricciones al aborto tenían ocho veces mayor probabilidad de cambiar de opinión.
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