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El alcohol es la tercera causa prevenible de cáncer en los Estados Unidos, después del tabaco y la obesidad, pero menos de la mitad de los estadounidenses lo saben.
En un aviso del 3 de enero, el anterior cirujano general de Estados Unidos, Dr. Vivek Murthy, citó datos que mostraban que casi el 90 por ciento de los adultos estadounidenses saben que el consumo de tabaco aumenta el riesgo de cáncer, pero sólo el 45 por ciento son conscientes del riesgo de cáncer que supone el consumo de alcohol.
El aviso de Murthy describió varias investigaciones que vinculan el alcohol (que es una toxina) con un mayor riesgo de cáncer, y recomendó añadir etiquetas de advertencia de salud a las bebidas alcohólicas.
“No se trata de un caso en el que algo pueda causar cáncer: se trata de un caso en el que, en numerosos ensayos, se ha llegado a la conclusión de que sí causa cáncer”, afirma a PGN el Dr. Otis Brawley, oncólogo, epidemiólogo y profesor de la facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins. “Todo lo que quiero es que las personas que beben una cerveza, un vino o un vaso de whisky se den cuenta de que están asumiendo un riesgo”.
Aquí te contamos más sobre cómo el alcohol puede causar cáncer y quiénes corren mayor riesgo.
Las investigaciones muestran que el alcohol causa al menos siete tipos de cáncer
El informe de Murthy detalla varios estudios de las últimas dos décadas que muestran que beber alcohol aumenta el riesgo de desarrollar al menos siete tipos de cáncer: de boca, garganta, esófago, laringe, seno, hígado y colon.

“El consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar por lo menos 7 tipos de cáncer”:
Oficina del Cirujano General de EE.UU.
El cáncer de seno es el cáncer más común causado por el consumo de alcohol. En 2019, el consumo de alcohol causó el 16.4 por ciento de los casos de cáncer de seno en EE.UU., según el informe de Murthy.
¿Cómo causa cáncer el alcohol?
Hay varios mecanismos por los cuales el alcohol puede causar cáncer.
“El hígado es el órgano que se encarga de desintoxicar el cuerpo, por lo que cualquier toxina, incluido el alcohol, debe pasar por el hígado”, explica el Dr. Juan Pablo Arab Verdugo, director de ciencias del alcohol en el Instituto Stravitz-Sanyal de Enfermedades Hepáticas y Salud Metabólica, parte de la facultad de medicina de la Universidad Virginia Commonwealth, y especialista en el hígado en VCU Health.
“El hígado intenta metabolizar el alcohol, pero en ese proceso, el hígado se daña, lo que produce inflamación en el hígado, y luego este intenta regenerarse, y eso genera un proceso de cicatrización”.
Además, el hígado descompone el alcohol en acetaldehído, una sustancia química tóxica que puede afectar el ADN (material genético), agrega Brawley. Si se produce este daño, puede afectar la parte de los genes que impide que las células se dividan, lo que puede causar cáncer.
“El cáncer es el crecimiento descontrolado de las células”, añade Brawley. “Es una célula que se convierte en dos, en cuatro, en ocho, en 16, sin la capacidad de la genética para detenerlo, y si se daña la parte de los genes que impide que la célula se divida, ocurre el cáncer”.
En el caso del cáncer de seno, el alcohol puede aumentar los niveles de estrógeno, una hormona sexual femenina que ayuda al crecimiento del tejido mamario.
Las mujeres que toman alcohol tienen un mayor riesgo de sufrir ciertos problemas relacionados con el alcohol que los hombres
Las investigaciones también muestran que las mujeres que beben alcohol tienen un mayor riesgo que los hombres de desarrollar ciertos problemas relacionados con el alcohol, incluido el cáncer, en gran medida debido a la forma en que las mujeres procesan el alcohol en sus cuerpos.
Las mujeres tienen una menor concentración de alcohol deshidrogenasa (ADH), una enzima que descompone el alcohol en el cuerpo. En comparación con los hombres, las mujeres absorben más alcohol en el intestino delgado, lo que aumenta la concentración de alcohol en la sangre en las mujeres.
Además, como los hombres tienen una mayor proporción de músculo y grasa que las mujeres, el alcohol se diluye más en el cuerpo de los hombres porque tienen una mayor cantidad de sangre, explica el Dr. Ravi Mehrotra, investigador del cáncer, profesor de la Universidad Emory y miembro de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las mujeres también tienen menos agua en el cuerpo que los hombres, lo que significa que “sus niveles de alcohol tienden a aumentar”, añade Mehrotra.
No existe una cantidad segura de alcohol, pero el riesgo depende de la cantidad que se beba
A principios de la década de 1990, algunos estudios descubrieron que beber vino tinto podría reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, pero investigaciones más recientes concluyeron lo contrario. Y en 2022, la OMS publicó una declaración que confirma que ninguna cantidad de alcohol es segura.
“Ahora sabemos que el alcohol no tiene ningún beneficio”, afirma Arab Verdugo. “Se ha demostrado que incluso una pequeña cantidad es mala, no solo para el hígado, sino que ahora también hay datos muy sólidos que muestran un aumento de la mortalidad cardiovascular, por lo tanto un mayor riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, arritmias y también cáncer”.
El informe del anterior cirujano general detalla que el riesgo de cáncer aumenta cuanto más bebe una persona. Para algunos cánceres, como el cáncer de seno y de garganta, el riesgo comienza a aumentar con una bebida o menos por día. Los riesgos de cáncer derivado del alcohol también pueden aumentar en función de otros factores.
“El riesgo de tener cáncer de hígado si tienes sobrepeso y bebes mucho es ocho veces mayor que el de alguien que solo tiene uno de los factores de riesgo”, agrega Arab Verdugo. “Realmente funciona en combinación con otros factores”.
En general, dice, las personas deben ser conscientes de sus propios factores de riesgo, incluida la diabetes, la obesidad, la enfermedad hepática y la hepatitis B o C.
Según las actuales Guías Alimentarias para Estadounidenses, el consumo de alcohol debe limitarse a dos bebidas o menos por día para los hombres y una bebida o menos por día para las mujeres.
“No estamos necesariamente diciéndole a las personas que dejen de beber, pero no queremos que tomen la decisión consciente de poner en riesgo su vida”, concluye Brawley. “Queremos que sea una decisión consciente: sabes que existe un riesgo, has decidido correrlo”.
Para obtener más información sobre cómo el alcohol afecta tu salud, haz clic en este documento de los Institutos Nacionales de Salud y en esta herramienta de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades para evaluar tu consumo de alcohol.
