A child gets a bandage after receiving a vaccine.
Illustration: PGN

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Lo que necesitas saber

  • Desarrollamos inmunidad —protección contra las infecciones— cuando nuestro sistema inmunitario reconoce un virus, bacteria u hongo y lo destruye.
  • La inmunidad te ayuda a resistir y a combatir las enfermedades, y te protege de enfermarte gravemente, pero no es perfecta.
  • Mantenernos al día con las vacunas de rutina es una forma eficaz de protegernos y construir inmunidad de grupo.

El sistema inmunitario es una red de órganos, células y químicos que ayudan a nuestro cuerpo a combatir los gérmenes. Décadas de investigaciones muestran que las vacunas son la manera más segura y eficaz de fortalecer nuestros sistemas inmunitarios, enseñándole a nuestros cuerpos a reconocer y a atacar a los invasores. Debido a que algunos invasores mutan rápidamente, necesitamos vacunas actualizadas para mantenernos protegidos.

Lamentablemente, las tasas de vacunación están disminuyendo —especialmente en los niños— lo que hace que todos seamos más vulnerables a las infecciones. Además, ahora que los niños volvieron a la escuela, es más probable que se enfermen y lleven gérmenes a casa.

Aquí te contamos más sobre qué es la inmunidad y cómo las vacunas nos ayudan a desarrollar protección.


¿Qué es la inmunidad?

Desarrollamos inmunidad —protección contra infecciones— cuando nuestro sistema inmunitario reconoce un virus, bacteria u hongo en particular y lo destruye.

En el útero, los bebés adquieren inmunidad pasiva contra ciertas infecciones gracias a los anticuerpos (proteínas protectoras) de su madre gestante a través de la placenta. Después del nacimiento, los bebés obtienen anticuerpos a través de la leche materna. La inmunidad pasiva solo dura algunas semanas o meses.

Adquirimos inmunidad activa cuando estamos expuestos a gérmenes, ya sea por una infección o por la vacunación, que le enseñan a nuestro cuerpo a combatir las infecciones futuras.

Si te enfermaste o te vacunaste contra una enfermedad en particular, podrías infectarte de nuevo, pero aún estarías protegido contra los síntomas más graves y a veces mortales, especialmente si el patógeno muta con rapidez, como los virus que causan el COVID-19 y la gripe. Por eso necesitamos vacunas actualizadas contra el COVID-19 y la gripe para atacar a las nuevas variantes.

¿Qué es la inmunidad de grupo?

La inmunidad de grupo, también conocida como colectiva o de población, ocurre cuando suficientes personas tienen inmunidad contra una enfermedad, lo que reduce drásticamente su propagación. Por ejemplo, las enfermedades como el sarampión, las paperas y la rubéola son raras en EE.UU. porque hemos logrado inmunidad de grupo a través de la vacunación masiva.

La inmunidad de grupo nos protege a todos, especialmente a los bebés y niños que son demasiado pequeños para estar completamente vacunados y a los adultos que no pueden vacunarse.

Los recientes brotes de sarampión y otras enfermedades prevenibles con vacunas se atribuyen a la disminución de las tasas de vacunación, lo que pone en peligro la inmunidad de grupo.

¿Cómo ayudan las vacunas a nuestro sistema inmunitario a combatir las infecciones?

Las vacunas le enseñan a nuestro sistema inmunitario a reconocer y atacar a los invasores antes de que causen que nos enfermemos de gravedad. Como algunos virus mutan rápidamente y evaden nuestra inmunidad, necesitamos vacunas actualizadas para mantenernos protegidos.

Las vacunas de esta temporada contra el COVID-19 y la gripe ya están disponibles y están específicamente dirigidas a las variantes actuales. Se recomiendan para todas las personas mayores de 6 meses.

Encuentra farmacias cercanas en Vacunas.gov.

Para más información, habla con tu proveedor de atención médica.

Este artículo es respaldado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como parte de una concesión de asistencia financiera a la Fundación de los CDC por un total de 69,392,486 dólares con el 100 por ciento financiado por los CDC/HHS. Los contenidos pertenecen al autor(es) y no representan necesariamente los puntos de vista oficiales ni el respaldo de los CDC/HHS o del gobierno de los EE.UU. Además, la Fundación de los CDC no garantiza ni es responsable de la exactitud o confiabilidad de la información o el contenido de este artículo. Adicionalmente, la Fundación de los CDC renuncia expresamente a toda responsabilidad por daños de cualquier tipo que surjan del uso, la referencia o la confianza en cualquier información contenida en este artículo. Este artículo no pretende y no debe ser interpretado como que constituye o implica el respaldo, patrocinio o recomendación de la Fundación de los CDC sobre la información, los productos o los servicios que se encuentran en él.