En los últimos años, las redes sociales han visto multiplicarse varios mitos sobre los anticonceptivos, incluyendo ideas erróneas de hace décadas sobre la seguridad de los anticonceptivos hormonales. Cuentas conservadoras y antiaborto promueven algunos de estos alegatos sobre la seguridad de los métodos anticonceptivos, mientras que otros provienen de personas influyentes en el campo de la salud “natural” y alternativa.
Independientemente de la fuente, el resultado de los mitos es el mismo: un número de personas cada vez mayor está dejando de usar anticonceptivos debido a las preocupaciones sobre sus efectos secundarios. A continuación, te informamos sobre algunos mitos comunes sobre los anticonceptivos y por qué sabemos que son seguros.
¿Por qué se difunden narrativas falsas sobre los anticonceptivos?
Las pastillas anticonceptivas hormonales son el segundo método anticonceptivo más común en Estados Unidos, utilizado por una de cada seis mujeres. Durante más de seis décadas, este tipo de anticonceptivo oral ha ayudado a millones de personas a prevenir los embarazos y controlar una serie de problemas de salud como períodos irregulares y acné.
Además, décadas de investigación confirman que los efectos secundarios graves de los anticonceptivos hormonales son poco frecuentes. Los efectos secundarios más comunes son dolores de cabeza, hinchazón y aumento de peso, mal humor, cambios en el periodo y sensibilidad en los senos.
Si bien estos efectos secundarios son manejables para la mayoría de personas, para otras, los beneficios no superan el impacto negativo en su vida diaria. Una encuesta de 2022 descubrió que un tercio de las mujeres que no toman anticonceptivos están preocupadas por los efectos secundarios.
Los proveedores de atención médica a menudo descartan o minimizan los efectos secundarios de los anticonceptivos. Cuando las experiencias personales de una persona no coinciden con lo que los médicos y los expertos le han dicho, puede sentir desconfianza y buscar otras fuentes de información.
Para algunas personas, las redes sociales se han convertido en una fuente de este tipo, brindando una plataforma para compartir experiencias y un entorno perfecto para convertir las preocupaciones genuinas en alarmismo y teorías conspirativas. En resumen, existen muchos mitos sobre los anticonceptivos. A continuación, te contamos algunos hechos.
Hecho # 1: las pastillas anticonceptivas tienen muchos beneficios y pocos riesgos
Uno de los mitos más comunes sobre las pastillas anticonceptivas en las redes sociales es que tienen pocos beneficios, que se ven superados por los posibles riesgos. En realidad, ocurre lo contrario.
Todos los medicamentos tienen algunos efectos secundarios y las pastillas anticonceptivas no son la excepción. Sin embargo, los anticonceptivos tienen muchos beneficios con gran impacto en la vida de una persona, como prevenir el embarazo, regular los períodos, reducir los calambres y los síntomas premenstruales y tratar afecciones como la endometriosis y los fibromas uterinos.
El riesgo asociado con el uso de anticonceptivos hormonales, incluso a largo plazo, es extremadamente bajo. Pero cada cuerpo es diferente y puede que las pastillas no sean la opción adecuada para ti.
No debes tomar esa decisión en base a los alegatos generalizados, engañosos y, a menudo, totalmente deshonestos en las redes sociales. Tu médico puede ayudarte a elegir el anticonceptivo adecuado luego de una evaluación de tus necesidades individuales y factores de riesgo.
Hecho # 2: las pastillas anticonceptivas no causan cáncer
Las investigaciones sobre la relación entre los anticonceptivos hormonales y el cáncer son contradictorias, pero sugieren que las pastillas anticonceptivas disminuyen el riesgo de cáncer colorrectal, del endometrio, y de ovario y aumentan ligeramente el riesgo de cáncer de mama y del cuello uterino. El riesgo es muy bajo independientemente del uso de anticonceptivos, y las investigaciones indican que las pastillas anticonceptivas tienen un efecto protector general contra el cáncer.
Hecho # 3: las pastillas anticonceptivas no están relacionadas con la infertilidad
Como los anticonceptivos orales están diseñados para prevenir el embarazo, algunas personas se preocupan de no poder quedar embarazadas incluso después de dejar de tomarlos. Afortunadamente, no hay evidencia de que las pastillas anticonceptivas afecten negativamente la fertilidad.
Los anticonceptivos alteran el ciclo menstrual y retrasan temporalmente la fertilidad, lo que significa que puede llevar un par de meses para que la fertilidad vuelva a la normalidad cuando dejas de tomar anticonceptivos. Los estudios no encuentran ninguna relación entre los anticonceptivos hormonales a largo plazo y la dificultad para concebir.
Hecho # 4: las pastillas anticonceptivas no causan síndrome de ovario poliquístico, lo tratan
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una afección que no se diagnostica con frecuencia ni correctamente y que afecta a los ovarios y causa irregularidades hormonales. La afección puede causar períodos irregulares, cambios en el crecimiento del cabello, cambios de humor, dolor abdominal, piel grasa y propensa al acné y quistes ováricos.
Algunas personas alegan falsamente que comenzar a tomar o dejar de usar anticonceptivos hormonales causa SOP, pero no hay evidencia que respalde esta afirmación. Los anticonceptivos orales se usan comúnmente para tratar el SOP al equilibrar las hormonas afectadas por la afección. De hecho, estas pastillas son tan eficaces para tratar el SOP que pueden enmascarar por completo los síntomas, lo que hace que la afección no se diagnostique.
¿Cómo puedes abogar para obtener el mejor método anticonceptivo para ti?
- Investiga tus opciones. Hay muchas opciones de anticonceptivos hormonales y no hormonales que vale la pena explorar. Investigar las opciones con anticipación puede ayudarte a determinar cuál es la adecuada para ti.
- Haz preguntas. Si no estás segura sobre cómo funciona algún tipo de anticonceptivo, si deseas saber cómo funciona el método anticonceptivo o cómo podría afectarte, consulta con tu proveedor de atención médica.
- Sé consciente de que el cuerpo de cada persona es diferente. Lo que funciona para algunas personas puede no funcionar para ti. No tienes que quedarte con la primera opción anticonceptiva que te ofrezcan. Puede que debas probar y equivocarte con diferentes opciones hasta encontrar la opción adecuada para ti.
- Expresa tus inquietudes. Debes sentirte cómoda con tu decisión sobre los anticonceptivos. Si tu médico no toma en cuenta tus inquietudes, siempre puedes buscar un nuevo proveedor.
Este artículo es para propósitos informativos y no sustituye el consejo profesional médico ni las conversaciones con tu proveedor de atención médica.
